El cordobés Jeremías González Ferioli hizo historia. Con 19 años terminó segundo en la general en cuatriciclos y se convirtió en el argentino mejor posicionado en todas las categorías. El cordobés ingresó en la historia del Dakar en 2014 como el más joven en correr el rally. Pero este año rompió su propia marca ganando primero una etapa y finalmente logrando el segundo puesto, detrás del campeón polaco Rafal Sonik, transformándose en el piloto más joven en conseguir subir a un podio.
«Empecé con el cuatriciclo a los 10 años. Mi papá quería un juguete para él y se apareció en casa con el cuatri, con la excusa de que me lo compraba a mí. Pero enseguida le empecé a prestar atención. Mi mamá me hacía el desayuno todas las mañanas y después salía a correr. A los 15 ya estaba corriendo y en 2014 ya dispute el primer Dakar», recordó Jeremías, que este año se convirtió en el piloto más joven de la historia en ganar una etapa.
El camino que debió afrontar Jeremías no fue nada fácil. Para ganar la jornada que unió el salar de Uyuni, en Bolivia, con Iquique, en el norte de Chile, debió superar lluvia, granizo y nieve, a temperaturas bajísimas. «Esa etapa largue último, estuve una hora y media frente a un río que no podía cruzar. Tiritaba, no me podía bajar del cuatri, la pasé muy mal, me dieron ganas de no seguir y de volverme a casa», confesó al diario LaNación.
De esta forma, González Ferioli se convirtió en el heredero y continuador de los éxitos a los que habían acostumbrado a los argentinos los hermanos, Marcos Patronelli (campeón en 2010 y 2013) y Alejandro Patronelli (ganador en 2011 y 2012). Este año, y por primera vez desde que el Dakar se instaló en Sudamérica, los pilotos de Las Flores no participaron de la competencia a raíz de cuestiones laborales.